El oleaje del Pacífico, combinado con vientos constantes de mar adentro y una baja afluencia en el agua, convierte a Nicaragua en un destino de surf de gran calidad, con olas aptas para todos los niveles.
Toda la costa pacífica del país está expuesta al oleaje antártico, que alcanza su mayor intensidad entre los meses de abril y octubre.
Lo que caracteriza al surf en Nicaragua es, sin duda, la constancia del off-shore y la dificultad de acceso a muchos spots —donde suele ser necesario contar con guía y medios adecuados como un 4×4 o una lancha—, factores que limitan las aglomeraciones y garantizan una gran cantidad de olas, a menudo beach breaks ideales para surfistas intermedios y avanzados.
De noviembre a marzo se pueden encontrar olas de menor tamaño, pero siempre acompañadas de vientos favorables, lo que asegura sesiones divertidas y constantes.
La zona de San Juan del Sur, en la costa sur y cercana a la frontera con Costa Rica, es la más conocida para la práctica del surf, con spots de renombre internacional como Popoyo, Colorado o Vera Cruz, entre otros.